El Dynamic Ride Control (DRC) consiste en un sistema especial de amortiguación que contrarresta los movimientos de eje transversal y eje longitudinal sin utilizar ningún dispositivo electrónico.
Cuando el DRC está instalado, los amortiguadores diagonalmente opuestos en el coche quedan conectados hidráulicamente entre sí. Una válvula central adapta las características de funcionamiento del amortiguador, por ejemplo cuando se gira el volante y el vehículo toma un viraje, de manera que el movimiento alrededor del eje longitudinal (balanceo) se ve significativamente reducido. El DRC utiliza el mismo principio para contrarrestar el movimiento de la carrocería alrededor del eje transversal (cabeceo) cuando se acelera o se frena el coche.