El sistema de posicionamiento global (GPS) es la base de la navegación por satélite. En la actualidad hay veintinueve satélites en órbita alrededor de la tierra que transmiten señales. Dependiendo del terreno, la antena GPS puede recibir señales de hasta ocho satélites simultáneamente. El sistema de navegación procesa estas señales y calcula la posición del coche.